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| "POR ARRANCAR GOLEANDO", ¡LE PEGARON! Miramar Misiones goleó al favorito Peñarol por 3 a 0 el domingo de noche en el Estadio Centenario, cuando ni siquiera venía como banca el cebrita, sino que nadie habló absolutamente del partido, dando por obvio una victoria de los carboneros. Mientras los periodistas solamente hablaban de jugadores de Peñarol y un reclame televisivo que decía "Peñarol, por arrancar goleando...", los cebritas se preparaban sin ruido, sin entrenamientos a puertas cerradas, con mucho trabajo. Carlos Laje, seguía en la conducción técnica del equipo cebrita. En los partidos amistosos, el 3-2-2-1-2 ya tomaba forma. De acuerdo al plantel no había mucho misterio en la formación del cuadro, teniendo en cuenta como formó el cebrita en los últimos partidos del Apertura cuando "El Pato" había agarrado al equipo. El equipo en las semanas previas ya se avisoraba que podía formar de la siguiente manera: Fernando Pérez o Gonzalo Noguera en el arco; Charles Zoryez, Franco Bano y Gonzalo Viera en el fondo; Facundo Moreira y Diego Fernández como carrileros; Angelo Paleso y Jonathan Rios en el medio, Ignacio Lemmo o Sebastián Fernández y Andrés Rodríguez junto a Leonardo Medina como delanteros. En el arco, Laje se inclinó por Noguera, pensando en el buen juego aereo que tiene el arquero preeviendo que Peñarol iba a aburrir a centros. La otra duda, era el enganche, Laje se la jugo por "El Seba", ya que siempre sostuvo que Peñarol tenía dos cuadros, uno cuando atacaba y otro cuando defendía. Por este motivo se la jugó por Fernández porque aportaba mayor velocidad que "El Nacho", a la hora de generar el contragolpe. Los dos jugadores le dieron la razón al técnico, no solo porque jugaron bien, sino porque cumplieron a la perfección el motivo por el cual fueron colocados. Antes, la duda, de que si se aguantaba el cero, iban a empezar a llover los centros, ahora si nos llegaban a clavar de entrada iba a ser complicado aguantar la estocada. Carlos Laje alineó a: Gonzalo Noguera; Charles Zoryez, Franco Bano y Gonzalo Viera en el fondo; Facundo Moreira y Diego Fernández como carrileros; Angelo Paleso y Jonathan Rios como volantes de contención; Sebastián Fernández como enganche y Leonardo Medina junto a Andrés Rodríguez como delanteros. Debutaban Noguera y Diego Fernández. Sobre el segundo se podía abrir cierta interrogante ya que nunca se lo había visto en un partido oficial con la cebrita. Del otro lado estaba el favorito Peñarol, lleno de incorporaciones, nombres, partidos amistosos internacionales, con un entrenador con un record de casi 20 partidos invicto donde los periodistas se peleaban todos los días sobre el color de media que tenía cada uno, lo que comían, quien podía venir, quien se podía ir. Obviamente, los periodistas hablaban ya pensando en la Libertadores, a veces, por compromiso, nombraban que tenía un trámite que cumplir (como quien va a pagar la factura de la luz) que era el Torneo Clausura (ni siquiera nombraban a Miramar M.) y así se venía el partido. Ya de pique arrancamos contentos, ya que la Tercera División ganaba 2 a 1, donde rezabamos para que se diera algo parecido en el partido de fondo. El miedo cebrita aparte del rival era el juez, ya que estabamos acostumbrados a ser golpeados en el Estadio, en este sentido. Después de todo el tema previo, comenzaba el partido, sorpresivamente, pero favorable a los cebritas, ambos equipos estudiándose. Paleso y "El Indio" Rios, corriendo a todo el mundo, en el principio, los ataques de Peñarol cayeron sobre el lado de Fernández que fue de menos a más en la marca de los desbordes por su lado. De a poco Peñarol, tocaba la pelota para querer adueñársela, pero los cebritas empezaron también a sacar contragolpes demostrando que la defensa carbonera no estaba del todo segura. Con el paso de los minutos, los ataques carboneros cambiaron de lado, por las espaldas de Moreira, aprovechando los espacios que quedaba entre él y Zoryez. Ahí si, Peñarol lastimaba. Luego de un par de jugadas con olor a gol, de contragolpe, Rodríguez, le mete un pase notable a "El Seba", que fusila a Sosa cuando, desde la tribuna parecía que se le había ido larga la pelota. El gol fue tremendamente festejado, pero internamente ya nos había pasado eso antes y no se podía aguantar el resultado, por eso la ansiedad era mayor. Sin embargo, el resto del primer tiempo, Peñarol se dedicó a seguir haciendo lo mismo, desbordar por derecha y tirar centros, si bien dieron algún peligro, en ningún momento se apedreó el rancho cebrita y Miramar M. se iba al entretiempo ganando 1 a 0. El segundo tiempo comenzaba sin cambios, pero con el lógico miedo de los desbordes por izquierda que era donde más nos dolía. Peñarol dominaba territorialmente pero sin peligro, y los volantes alternaban protagonismo, en el primer tiempo Rios fue un león, pero en el complemento Paleso, de galera y bastón, con la clásica "vueltita", enganches volvió a ser el "Paleso" que conocíamos, obviamente la prensa no paraba de sorprenderse pero a nosotros Angelo ya nos tiene acostumbrados. Cuando la contra nacía en Paleso, teníamos una enorme ventaja, sabe que hacer con la pelota y habilitaba bien a los delanteros, pero a estos le costaba una barbaridad llegar. Aún a los 10 del segundo tiempo, Laje dejaba permanentemente a tres jugadores arriba, obligando a que los laterales no pudieran trepar y tapando a los carrileros con Moreira y Fernández. Ante la impotencia, Diego Aguirre, dió ingreso a los 12 a Fabián Estoyanoff. Peñarol pasaba practicamente a atacar con cuatro y Laje se vió obligado a cambiar la figura, dando ingreso a Damián Álvarez por Moreira pasando a jugar con línea de cinco: Rios, Zoryez, Viera, Bano y Fernández. Quedando "El Gaucho" y Paleso en el medio. Ahí si, se complicó el partido, Rios tenía problemas para marcar al puntero y los centros empezaron a llover junto a la presión, pegaron dos pelotas en el palo, una pasando apenas afuera y los hinchas cebritas, mirando el reloj cada vez más asiduamente. De a poco Fernández se empezó a comer al puntero de su lado y Peñarol quedaba mano a mano el fondo, cada vez más regalado. Medina tuvo una chanche, eligiendo rematar, teniendo a "El Seba" solo al lado. A los 26', más cambios, Peñarol que ponía a Diego Alonso, para tirar centros hasta más no poder y Laje daba ingreso a Lemmo por Fernández. "El Nacho", tenía la chance de ser la manija de los contragolpes, tarea que la cumplió de buena forma. Por este motivo, a los 36, una contra mortífera protagonizada por Rodríguez, quien liga en un rebote, encara solo al arco, engancha y cuando amagaba a darsela a Medina, tira un remate cruzado que fusila al arquero carbonero para decretar el 2 a 0 cebrita. Ahí se terminó Peñarol, Miramar M. lo avasalló en esos minutos finales, a tal punto que Diego Fernández le roba una pelota en campo cebrita un puntero recién ingresado, elude a tres y si, confieso, grité "pegale", como diciendo, después de ese jugadón, date el gusto, y vaya si nos dío el gusto de un golazo, donde no queríamos parar de gritarlo y abrazarnos con cuanta gente tuvieramos al lado. Estabamos goleando a Peñarol, jugando bien, no solamente que nadie daba dos pesos, sino que no se aceptaban apuestas. Para golear a Peñarol tiene que haber grandes actuaciones, Noguera, donde si bien tuvo solo una gran atajada, su despeje de los centros con los puños y dando SEGURIDAD a la defensa fue crucial. Los tres de atrás, Zoryez, Bano y Viera fueron fundamentales, tal vez si recalcar a Zoryez quien debutaba en un partido de tal envergadura, pero el rendimiento de Bano y Viera a los cebritas no nos sorprende, encima tienen una enorme cantidad de partidos juntos. La gran sorpresa fue la de Diego Fernández, ya que debutaba en los cebritas y se mandó un partidazo con el gol, siendo más que la frutilla en la torta, una sandia. Moreira, a la hora de la marca fue tal vez quien tuvo más problemas, pero recordemos que no es la función nativa de él. Rios, venía siendo de los mejores jugadores en los amistosos, lo confirmó, cuando se lo puso de lateral derecho, tuvo problemas con la velocidad del puntero carbonero. Paleso no nos sorprendió, los que sabemos como juega, no podemos más que alegrarnos de volvernos a encontrar con ese jugador, que puede jugar de cinco y diez a la vez sin problemas y de forma notable en las dos posiciones. Los dos de arriba que tenían más esquivo el gol concretaron que siempre es importante y Medina chocó y desgastó todo lo que se cruzó. "El Gaucho" acompañó cuando entró, Lemmo, cada vez más es más rápido, concientizándose que si agrega a su técnica explosión, es un jugador temible. Christophersen, jugó pocos minutos. No me quiero olvidar de Laje, no solo por la preparación, conoce a este plantel más que su propia familia, pero lo mejor es que este resultado va a quedar en su curriculum y porque no ayudando a su carrera. Obviamente el objetivo no está ni por asomo conseguido que salvarse del descenso, y todos sabemos que va a ser un parto como siempre estuvimos acostumbrados a vivir. Pero eso ni significa que no tengamos derecho a disfrutar de este triunfo hasta quedarnos afónicos, ver los goles y una otra vez y babosear a toda persona que se nos cruce por delante aunque sea extranjero.
Javier Barrios mail@miramarmisiones.org
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