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CON LA FRENTE EN ALTO Miramar Misiones (categoría 1997) cayó en la final por el Campeonato Uruguayo frente a River Plate por 3 a 0 donde los nervios jugaron una mala pasada a los chiquilines y luego el encuentro se hizo difícil de remontar. Fernando Ramírez alineó a Sebatián Estevez, Bruno Andrade, Nahuel Bica, Brian Rodríguez, Ignacio Ramírez, Claudio Luz, Abraham Constantini, Agustín Azambuya, Julio Recoba, Diego Motta y Diego Chagas.. Como novedad Claudio Luz es hermano de Diego Luz, jugador de Primera División cebrita. Los nervios se apoderaron de los chiquilines cebritas, donde increíblmente frente a un equipo que se le había vencido 3 a 0 de visitante y 3 a 2 en el último encuentro jugado entre ellos no podían practicamente pasar la mitad del campo. Fue así que a los dos minutos en la línea un defensa salva (me dio impresión que con la mano) la apertura darsenera. Nuevamente a los 6 casi convierte River a través de un remate de media distancia. A los 8' en posición dudosa la agarra un delantero para definir notablemente por arriba del arquero cebrita y decretar el 1 a 0. La defensa cebrita no aparecía firme en el partido, tanto Bruno Andrade como Brian Rodríguez tenían problemas de marca con los delanteros darseneros y esto generaba riesgos de otra caída. Julio Recoba no era el mismo de otros partidos y lo sintió el equipo, los darseneros conocen (les hizo los tres goles en la última fecha del Clausura) al talentoso jugador cebrita y no lo dejaron respirar ni por instante. Sin embargo los cebritas con mucho amor propio fueron en busca del empate donde primero un centro cebrita que es apenas rechazado al corner. De ese tiro de esquina la sacan de la línea y luego un remate muy bien tirado de media distancia que pasa cerca. No se aprovecharon esas chances y se pagó muy caro, ya que sobre los 20 minutos fruto de una falta mal sancionada por el juez nace la contra de River que decreta el 2 a 0 y cayó como un balde de agua fría a los chiquilines como a la gente. En ese momento reinó el descontrol, los nervios e impotencia que sentía la gente sobre el arbitro (no tuvo una tarde feliz) se trasladó a la cancha y fue así que cayó el 3 a 0. Se iba el entretiempo con el ánimo por el piso de los chiquilines, fruto de un resultado complicado de levantar. La gran interrogante era si los chiquilines cebritas iban a tener la fuerza anínimica para recuperarse e intentar levantar el partido. El segundo tiempo los chiquilines cebritas, lejos de tirar la toalla sacaron rebeldía para emparejar el partido. Se tuvieron algunas situaciones para descontar pero no tan claras como las hubo en el primer tiempo. River Plate lejos de ser lo que había mostrado en la primer parte, se plantaba firme atrás para aguantar el resultado. Los cambios de Lenadro Chagas por Ramírez, Ignacio Pérez por Diego Chagas, Lucas González por Luz y Martín Bennasar por Azambuya no pudieron cambiar el resultado del partido pero mantuvieron las ganas puestas por todos los que estaban en el campo por al menos intentarlo. El partido culminó con una victoria de 3 a 0 de River Plate donde se justificó en el buen desempeño de los vencedores en la primera parte. Igualmente los chiquilines cebritas, deben estar orgullosos de haber llegado a esta instancia. El plantel cebrita contó con varios chiquilines de categoría 1998 que ayer habían disputado otra final a la hora 16 (hoy a las 14:30). Me gustó Agustín Azambuya, Diego Motta quienes fueron los motores de la levantada cebrita cuando se estuvo a punto de empatar. No puedo desconocer el talento de Recoba, pero en el día de hoy no se le dieron las cosas, fruto de la ferrea marca pero igualmente dio algunos pases que solo la clase que tiene permite hacer. Diego Chagas había jugado ayer y hoy era titular nuevamente, a pesar de dar ventaja de edad intentó hacer lo que sabe. Constantini intentó acompañar en todo momento. Luz jugó a pesar de haber tenido malestar estomacal durante la noche previa al encuentro. No tuvieron un buen primer tiempo, Ramírez, Andrade, Bica y Rodríguez, pero a pesar de eso se sobrepusieron y corrigieron su desempeño para la segunda parte. El arquero Estevez tuvo que absorber un gol de forma dolorosa para un golero, como lo fue el tercero. Sin embargo en el segundo tiempo tuvo muy buenas atajadas que demuestra el temple que hay que tener para salir de situaciones donde no se dan las cosas. Los ingresados Chagas, Pérez, González y Bennasar no fueron menos en lo que a entrega concierne en el segundo tiempo para intentar descontar el score.
Javier Barrios mail@miramarmisiones.org
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